
La noche del miércoles, Cuba sufrió un apagón masivo que dejó sin electricidad a cerca de seis millones de personas, según reportó la estatal Unión Eléctrica (UNE). La interrupción del servicio se originó tras la “salida imprevista” de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las principales plantas del país, lo que provocó un efecto en cadena en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
El sistema eléctrico mostró una disponibilidad de 920 megavatios (MW) frente a una demanda nacional de 3.055 MW, generando un déficit de 2.150 MW que obligó a realizar cortes en varias regiones de la isla. La UNE informó que la unidad 3 de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes se reconectó a la red a las 8:56 AM, mientras que la unidad 6 de la central Diez de Octubre volvió a operar a las 6:45 PM. Además, la unidad 2 de la termoeléctrica Ernesto Guevara estaba en proceso de arranque, aunque no se detalló qué zonas aún permanecían sin servicio, especialmente en el occidente del país.
El apagón no solo afectó el suministro eléctrico sino también otros servicios básicos: se reportaron interrupciones en la telefonía móvil y fija, fallos en el acceso a internet y en algunos barrios de La Habana se suspendió el suministro de gas. Además, se detuvieron las clases en todos los niveles educativos, impactando a aproximadamente 300.000 estudiantes.
Usuarios de diversas provincias señalaron cortes prolongados. En Colón, Matanzas, algunos sectores permanecieron sin electricidad hasta 84 horas, mientras que en Holguín y en ciertos barrios habaneros los apagones superaron las 36 y 40 horas, respectivamente. También se reportaron pérdidas de alimentos debido a la falta de refrigeración durante el prolongado corte.
Los técnicos de la central Antonio Guiteras continúan con inspecciones para determinar el origen de la avería, que se atribuye a una grieta en la planta. Entre las tareas realizadas está la limpieza de la parte inferior de la caldera para evaluar el estado del material refractario. De superar las pruebas, la planta podría volver a generar más de 200 MW, aunque no se ha establecido una fecha para su reactivación.
Cuba enfrenta desde mediados de 2024 una crisis energética prolongada, con cinco apagones nacionales y cortes diarios por déficit de generación en el último año y medio. La Unión Eléctrica atribuye la problemática principalmente a la falta de combustible importado y a sanciones internacionales. Sin embargo, expertos independientes señalan que el deterioro acumulado de termoeléctricas con más de 40 años de explotación es un factor clave en la vulnerabilidad del sistema.





























