
El Gobierno nacional junto con autoridades de Santa Cruz dieron un paso importante para la reactivación del complejo hidroeléctrico compuesto por las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, ubicadas sobre el río Santa Cruz. Durante el pasado fin de semana, funcionarios realizaron una visita técnica para evaluar el estado actual de las obras y avanzar en la nueva etapa administrativa del proyecto.
La recorrida incluyó inspecciones en diferentes sectores de la obra, reuniones de trabajo y recorridos por los campamentos, donde se prevé reanudar la actividad en los próximos meses. Desde la provincia destacaron que estas centrales representan una obra estratégica, tanto por su aporte a la matriz energética nacional como por el impacto económico regional que generará.
El ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, subrayó la importancia de que el proyecto impulse la creación de empleo genuino para los santacruceños, enfatizando la aplicación de la Ley 90/10 para la contratación local. Según Álvarez, “el crecimiento de la provincia debe estar acompañado por empleo genuino para los santacruceños”. Además, vinculó la continuidad de las obras con el acuerdo financiero entre Argentina y China, fundamental para sostener el desarrollo de las centrales.
La visita estuvo encabezada por una comitiva nacional integrada por Vicente Heredia, director nacional de Obras Hídricas; Liliana Guerrero, directora nacional de Aprovechamiento Multipropósito; Magali Montedoro, directora de Políticas y Programación; y otros funcionarios y asesores técnicos, junto al diputado nacional Jairo Guzmán. Por Santa Cruz participaron, además de Álvarez, Emilio Rivera, secretario de Recursos Hídricos, y Gastón Farías, secretario de Fiscalización y Control Ambiental Energético y Minero.

Uno de los cambios más relevantes en esta nueva etapa es la transferencia de la responsabilidad de las represas desde ENARSA a la Subsecretaría de Recursos Hídricos del Ministerio de Economía. Esta medida, oficializada en abril mediante el Decreto 238/2026, busca centralizar la gestión para lograr una administración más eficiente y un mejor control de los fondos públicos. El decreto también restablece los nombres originales de las obras, Cóndor Cliff y La Barrancosa, eliminando las denominaciones previas que homenajeaban a figuras políticas.
Hasta ahora, ENARSA tenía a su cargo la ejecución del proyecto desde 2017, pero con el traspaso, la Subsecretaría de Recursos Hídricos asumirá todas las facultades y obligaciones, incluyendo el contrato de obra y sus adendas. La Secretaría de Energía coordinará con ENARSA la transferencia ordenada de funciones para garantizar una transición eficiente.
El complejo hidroeléctrico, parte del Programa Nacional de Obras Hidroeléctricas, cuenta con una potencia instalada de 1.740 MW. La licitación fue adjudicada en 2013 a la UTE conformada por Electroingeniería, China Gezhouba Group Company Limited e Hidrocuyo, con un financiamiento principal de más de US$4.700 millones otorgado por bancos chinos en 2014.
Desde su inicio, el proyecto ha atravesado renegociaciones contractuales, cambios de jurisdicción, modificaciones en su denominación y reestructuraciones financieras, además de períodos de paralización parcial y revisiones ambientales que modificaron el cronograma original. La reactivación actual busca superar estos obstáculos para retomar el ritmo de obra y consolidar el aporte energético y económico para la región.




























