
Las fuerzas gubernamentales sirias han capturado un importante territorio en el norte y el este de Siria, expulsando a las fuerzas kurdas de zonas donde habían ejercido un control efectivo durante más de una década. Entre las zonas ocupadas se encuentran la ciudad de Tabqa y los depósitos de agua circundantes, así como los importantes yacimientos petrolíferos de Omar y el campo de gas de Conoco, en el este del país.
Según replicó la agencia internacional Euronews, la captura de estas zonas estratégicas otorga al Ejército sirio un mayor control sobre las infraestructuras energéticas y los puntos clave a lo largo del Éufrates.
Las operaciones del Ejército sirio estuvieron acompañadas de enfrentamientos en campos petrolíferos y posiciones estratégicas a lo largo del río, mientras las fuerzas kurdas se retiraban a zonas situadas al este del Éufrates. Al mismo tiempo, las fuerzas gubernamentales ampliaron su presencia en las zonas administradas por los kurdos con el objetivo de restablecer plenamente el control estatal en el norte y el este del país.
Antes del conflicto, Al-Omar producía alrededor de 50 mil barriles diarios, cifra que actualmente no supera los cinco mil barriles debido a los métodos primitivos y ambientalmente insalubres empleados en los últimos años.
La rehabilitación de los campos permitirá un aumento progresivo de la producción y, a mediano plazo, la reanudación de las exportaciones.





























