
La operación para vender Manantiales Behr, el último yacimiento convencional que YPF posee en el Golfo San Jorge, está al borde del fracaso debido a que Rovella Capital no ha logrado asegurar el financiamiento necesario para concretar el pago acordado.
El acuerdo, anunciado por un monto de US$ 575 millones, establecía que el comprador debía abonar el 60% al momento del cierre y el resto en un plazo de 12 meses. Sin embargo, el desembolso principal aún no se ha realizado y el plazo para cumplirlo se acorta rápidamente, lo que aleja cada vez más la concreción de la venta.
YPF informó el 16 de enero a la Comisión Nacional de Valores que la operación se firmó con Limay Energía S.A., una subsidiaria de Rovella Capital. Aunque la cifra parecía garantizar una salida ordenada, la dificultad para conseguir el financiamiento real en tiempo y forma ha puesto en entredicho la seriedad del proceso.
El acceso al crédito para Rovella Capital se ha visto limitado por la vinculación de su empresa matriz, Rovella Carranza, con la causa Cuadernos, actualmente en etapa de requerimiento de elevación a juicio. Esto encarece y ralentiza la obtención de recursos, complicando la estructura financiera necesaria para la compra.
Ante esta situación, Agustín Rovella, hijo de Mario Rovella, ha buscado alternativas dentro del sector petrolero y con traders de combustibles para armar un esquema de pre-financiación basado en la venta de crudo pesado desde Chubut. A pesar de estas gestiones, el tiempo corre en contra y el mercado interpreta que la operación está prácticamente caída.
De confirmarse el incumplimiento, YPF deberá retomar contacto con otros interesados que quedaron fuera de la licitación, como Pecom, Capsa y el Grupo San Martín, lo que retrasaría aún más la definición y dejaría a la provincia a la espera de decisiones tomadas fuera de su territorio.
La retirada de YPF de Chubut responde a su estrategia de enfocarse en Vaca Muerta, pero esta decisión genera incertidumbre en la región, que aporta recursos, infraestructura y empleo mientras el rumbo se define en Buenos Aires. El estancamiento de la venta de Manantiales Behr agudiza las dudas sobre la continuidad, las inversiones y la previsibilidad en el Golfo San Jorge.
Manantiales Behr es un activo estratégico, que incluye la concesión completa de explotación y transporte de oleoductos clave para la logística del crudo en la zona. En el tercer trimestre de 2025, el yacimiento produjo aproximadamente 25.000 barriles diarios, lo que explica la atención que generó su venta.
Entre los motivos por los que YPF eligió a Rovella Capital estuvo la oferta superior en más de US$ 150 millones respecto a su competidor más cercano. Sin embargo, esta prioridad por el monto ha dejado en evidencia el riesgo de que la operación no se cierre, afectando a la compañía y a la región.
En la industria petrolera, las dificultades para cerrar este tipo de operaciones por problemas financieros no son inusuales, pero en Chubut el impacto es mayor debido a la transición que enfrenta la explotación convencional en manos de privados que aún deben demostrar su solidez económica.
Por ahora, el tiempo sigue avanzando y si Rovella Capital no efectúa el pago en los próximos días, YPF tendrá que abrir negociaciones con otros interesados, lo que implica demoras y nuevas condiciones. En tanto, la provincia continúa expectante, con su futuro productivo dependiendo de decisiones que se definen lejos del Golfo San Jorge, aunque los recursos y la gente estén en la región.




























