
El grupo Pérez Companc, a través de su petrolera Pecom, anunció una inyección de USD 150 millones para fortalecer su estructura de capital y desarrollar proyectos claves tras la adquisición del yacimiento convencional Manantiales Behr, comprado recientemente a YPF.
Este movimiento se realizó mediante un aporte irrevocable de capital por parte de Santa Margarita, el vehículo societario que integran Luis, Rosario y Pilar Pérez Companc, a cuenta de una futura suscripción de acciones. La operación apunta a impulsar la explotación en Manantiales Behr, un activo convencional que Pecom sumó en el marco de una estrategia que busca aprovechar campos maduros.
La compra se enmarca en la decisión de YPF de enfocar sus inversiones en proyectos más rentables, especialmente en la formación no convencional de Vaca Muerta, y desinvertir en activos convencionales maduros. Con esta incorporación, Pecom aspira a alcanzar una producción cercana a 35.000 barriles diarios en Chubut y generar sinergias logísticas que integren Manantiales Behr con otros campos que ya gestiona en la región, mejorando así su eficiencia operativa.
El traspaso del yacimiento se concretó luego del fracaso de una operación previa con Limay Energía, del grupo Rovella Capital, que había ganado la licitación original con una oferta de USD 575 millones. Sin embargo, esa venta quedó sin efecto porque el comprador no pudo asegurar el financiamiento necesario para completar el pago inicial previsto.
La adquisición de Manantiales Behr representa un paso importante en el retorno del grupo Pérez Companc al negocio petrolero operativo, del que se había retirado hace más de dos décadas. En los años 90, el conglomerado construyó uno de los mayores grupos energéticos del país a través de Pecom Energía, pero en 2002 vendió sus activos a Petrobras, marcando su salida del upstream.
Este regreso se afianzó en los últimos años mediante una reorganización del holding familiar. En mayo de 2024, pocos meses antes del fallecimiento de Gregorio “Goyo” Pérez Companc, Luis, Rosario y Pilar adquirieron las participaciones de sus hermanos Jorge, Cecilia y Catalina en tres empresas clave del grupo: Molinos Río de la Plata, Molinos Agro y Pecom.
Según fuentes del mercado, esta transacción alcanzó un valor aproximado de USD 650 millones. Mientras que las dos compañías que cotizan en bolsa, Molinos Río de la Plata y Molinos Agro, se valoraron en unos USD 450 millones, el mercado estimó que Pecom, empresa privada sin valuación bursátil, se transó por al menos USD 100 millones.
Desde el holding explicaron que la reorganización respondió a una transición interna y a los intereses particulares de cada hermano. Con la nueva estructura, el grupo comenzó a explorar oportunidades para volver a operar en el negocio petrolero, concentrándose en yacimientos maduros, un segmento que ha ganado atractivo con la reorientación de las grandes petroleras hacia el no convencional en Vaca Muerta.
Pecom busca posicionarse como un actor relevante en la gestión de estos activos mediante mejoras operativas y técnicas de recuperación terciaria que extiendan la vida productiva de los campos. Esta estrategia coincide con una recalibración de expectativas del sector privado en cuanto a precios y tipo de cambio, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).





























