
Shell está reconsiderando su estrategia en Argentina y podría desprenderse de sus activos en Vaca Muerta, uno de los mayores yacimientos de hidrocarburos no convencionales del país. Según replicó la agencia Reuters, la compañía ha iniciado contactos con posibles interesados para vender parte o la totalidad de sus participaciones, aunque la venta no está aún confirmada y la empresa podría decidir mantener su presencia.
Esta revisión de activos forma parte de un ajuste más amplio que Shell lleva adelante a nivel global desde que Wael Sawan asumió como director ejecutivo. La petrolera ha vendido varios activos para optimizar su desempeño financiero y equilibrar sus inversiones entre petróleo y energías renovables. Entre sus movimientos recientes también se incluye la intención de abandonar el yacimiento petrolífero sirio de al-Omar y la posible venta de su participación en LNG Canada.
En Argentina, Shell posee un 90% de participación en los bloques Cruz de Lorena, Sierras Blancas y Coirón Amargo, además de un 50% en Bajada de Añelo junto con YPF. En diciembre de 2025, la compañía anunció su retiro del proyecto Argentina GNL, un plan de exportación de gas natural licuado liderado por YPF con el objetivo de alcanzar ingresos anuales de 15.000 millones de dólares. Shell aclaró que no avanzaría con la fase inicial del proyecto, habiendo participado solo en la etapa de pre-FEED, aunque continúa explorando opciones de expansión junto a YPF para Argentina LNG.
La decisión de Shell habría sido influida por la presión de YPF y la incorporación de nuevos socios como ENI y Adnoc, que buscaban acelerar los plazos de exportación. En este contexto, Horacio Marín, CEO de YPF, declaró en noviembre durante el Forbes Energy Summit: “Estamos trabajando para cerrar el acuerdo, pero si no es Shell será otra compañía, la vida es así”.
En paralelo, MidOcean Energy LLC, con inversiones de Saudi Aramco, está en conversaciones para sumarse al proyecto de gas natural licuado de Argentina, según indicó la agencia Bloomberg. Aunque las negociaciones están en una etapa inicial, el presidente Javier Milei se reunió la semana pasada en Buenos Aires con ejecutivos de MidOcean. Sin embargo, la empresa aún podría decidir retirarse del proyecto.
JPMorgan está encargada de organizar la financiación del proyecto, con la meta de atraer aproximadamente 14.000 millones de dólares, equivalentes a cerca del 70% de la inversión necesaria. El plan contempla la construcción de al menos dos buques de licuefacción flotantes con capacidad anual para 12 millones de toneladas frente a la costa atlántica argentina, y los ejecutivos de YPF esperan incorporar un tercer buque en el futuro.
Recientemente, el Gobierno argentino anunció un superávit en la balanza comercial energética de 7.800 millones de dólares, el mayor en 33 años, impulsado principalmente por la producción de Vaca Muerta, un dato que subraya la relevancia estratégica del yacimiento para el país.





























