
Las exportaciones energéticas de Argentina podrían alcanzar un rango entre USD 13.500 millones y USD 14.000 millones en 2026, según estimaciones realizadas por Horacio Marín, presidente y CEO de YPF. Esta cifra representa un aumento frente a los USD 11.000 millones registrados en 2025, aunque el verdadero avance se espera para 2027.
Marín explicó que “el año que viene vamos a estar en torno a los 14.000 millones de dólares, pero el salto fuerte va a venir después”. La principal limitación para un crecimiento mayor en las exportaciones es la capacidad de evacuación de hidrocarburos, que aún restringe la salida pese al incremento sostenido en la producción de Vaca Muerta.
El avance de las exportaciones está directamente vinculado a la finalización del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una infraestructura clave que ampliará la salida de crudo hacia el Atlántico. Este proyecto ya superó el 50% de avance y se espera que esté terminado para fin de año.
“Hasta 2027 no puede haber un salto en las exportaciones porque Argentina no tiene poder de evacuación”, afirmó Marín, destacando que la ampliación de ductos y terminales será crucial para sostener el crecimiento proyectado en la Cuenca Neuquina.
Otro pilar de la estrategia exportadora de YPF es el proyecto Argentina LNG, que la compañía desarrolla junto a la italiana Eni y la firma árabe XRG. Este ambicioso plan de inversiones requiere cerca de USD 30.000 millones en cuatro años, divididos en USD 20.000 millones en infraestructura y más de USD 10.000 millones en pozos. La financiación será mayormente externa, mientras que YPF mantendrá una participación del 30%.
Tras la firma de los acuerdos definitivos, comenzará la construcción del que será “el gasoducto más grande que se va a hacer en Argentina”, una obra que demandará cuatro años para su finalización desde la aprobación final.
En una primera etapa, se planifica exportar 100.000 barriles diarios de petróleo como parte del plan integral para ampliar las ventas externas.
En términos laborales, Marín estimó que el proyecto Argentina LNG generará alrededor de 40.000 empleos directos e indirectos. En ese contexto, enfatizó la importancia de fortalecer la formación técnica y promover una cultura de seguridad para reducir riesgos operativos.
Durante la inauguración del Instituto Vaca Muerta, Marín destacó que la capacitación es fundamental para evitar accidentes: “No quiero trabajar en una industria donde haya accidentes”. Para ello, se implementará un equipo de perforación escuela con sistemas de transferencia de datos en tiempo real, permitiendo entrenar a los operarios con estándares similares a los que se aplican en campo.
Este modelo incluye certificaciones técnicas y un compromiso de las empresas para incorporar a quienes completen la formación. La última convocatoria del instituto recibió más de 10.000 inscripciones en tres días.
En el ámbito normativo, Marín valoró la reciente aprobación de la reforma laboral, aunque aclaró que la empresa aún evalúa su impacto específico. “Una reforma laboral siempre es buena” cuando actualiza los marcos regulatorios, indicó, y agregó: “Hay temas que son importantes para YPF, otros que ya los tenemos resueltos, pero es mejor que sea una cuestión regulatoria y no de relación con el sindicato”.
Esta posición se enmarca en un contexto donde el sector energético monitorea de cerca la evolución de los costos laborales y los esquemas de productividad en Vaca Muerta.































