
Los países integrantes de la Agencia Internacional de Energía (AIE) acordaron liberar una cantidad récord de reservas estratégicas para estabilizar el mercado global ante el impacto que generó el cierre del Estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del planeta. Se trata de lanzar al mercado 400 millones de barriles.
El anuncio fue realizado por el director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, quien explicó que la medida fue aprobada por unanimidad entre los países miembros. Corresponden a reservas de petróleo de emergencia para compensar la interrupción del suministro provocada por el conflicto en Medio Oriente.
El cierre del estrecho, clave para el transporte del crudo producido en la región, generó una fuerte tensión en los mercados energéticos internacionales y disparó la preocupación por el abastecimiento global.
En medio de ese escenario, el martes los precios del petróleo registraron una fuerte caída luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que el enfrentamiento con Irán podría terminar “muy pronto”. Aun así, las cotizaciones continúan con alta volatilidad y se mantienen por encima de los niveles previos al inicio de la guerra.
En paralelo, la petrolera estatal saudí Saudi Aramco advirtió que la situación podría tener “consecuencias catastróficas” para los mercados energéticos si no se restablece el flujo normal de buques a través del estrecho.
En este contexto, el Grupo de los Siete (G7), que reúne a las principales economías industrializadas, también expresó su disposición a intervenir en los mercados energéticos mediante la liberación de reservas estratégicas si la situación lo requiere.
“Las reservas estratégicas serían útiles si la guerra se mide en semanas, lo que sigue siendo nuestro escenario base. Pero si se trata de una guerra prolongada que dure meses, las reservas estratégicas por sí solas no serían suficientes”, señaló Mohit Kumar, analista del banco de inversión estadounidense Jefferies.






























