
La Unidad Operativa Punta Pirámide, ubicada dentro del Área Natural Protegida Península Valdés, ha incorporado nuevas pasarelas y mobiliario fabricados con madera plástica obtenida a partir del reciclaje de lonas de PVC utilizadas en los aerogeneradores del Parque Eólico La Flecha. Esta iniciativa surge como resultado de una colaboración entre Goldwind, ALUAR, la Administración del Área Natural Protegida Península Valdés y la organización Ciudad Posible, con el apoyo del Gobierno de Chubut a través del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas.
El proyecto permitió recuperar más de 36 metros cuadrados de lonas que, tras cumplir su función en la generación de energía, fueron transformadas en un material resistente y duradero para la infraestructura turística y de conservación ambiental. Así, residuos industriales se convierten en recursos valiosos para mejorar los espacios públicos dentro del área protegida.
María Eugenia Val, gerente general de la Administración del Área Natural Protegida Península Valdés, señaló en diálogo con Radio 3 que el proyecto está próximo a finalizar. Destacó que esta acción forma parte de un proceso de reconversión de residuos plásticos y un compromiso de sustentabilidad empresarial: “Estamos llegando al final de un proyecto que venimos trabajando con la empresa Goldwind y ALUAR, en el marco de la reconversión de los residuos plásticos y también de una acción de sustentabilidad en las empresas, para poder convertir las lonas de los aerogeneradores del Parque La Flecha en madera plástica”.

El material reciclado fue reincorporado a Península Valdés para su uso en senderos, miradores y espacios destinados al disfrute de los visitantes. En esta etapa, la intervención se centró en la Unidad Operativa Punta Pirámide, donde se instalaron pasarelas y mobiliario, incluyendo bancos y áreas de descanso.
Val explicó que estas nuevas instalaciones representan un avance significativo en términos de mantenimiento, ya que la madera plástica tiene una mayor durabilidad y reduce la necesidad de trabajos periódicos que demandaba la madera convencional. “Para Península es un antes y un después, en términos de mantenimiento sobre todo”, afirmó. Además, mencionó que la obra ya está concluida y que queda material remanente para futuros reemplazos, con la intención de expandir esta solución a otras áreas del parque según las necesidades.
La funcionaria recordó que previamente se había realizado una intervención similar en El Doradillo, aunque el material utilizado en Punta Pirámide presenta algunas diferencias en su composición, manteniendo prestaciones comparables.
La transformación de las lonas en madera plástica se realiza mediante la colaboración con Ciudad Posible, organización involucrada en la fabricación del material y en la logística del proceso. Este circuito incluye el retiro de las lonas usadas, su traslado a Buenos Aires para su transformación, y la posterior devolución a Chubut para su instalación en las obras.
“Se encargan de toda la logística, que implica la salida de las lonas, la reconversión en madera en Buenos Aires y se vuelve a traer a Península y acá se dispone”, explicó Val, quien también valoró el compromiso del personal de la Administración del Área Natural Protegida, que participó activamente en las tareas realizadas en el territorio.
Esta iniciativa busca consolidar una alternativa innovadora para la gestión de residuos industriales, promoviendo su reincorporación en nuevos usos y contribuyendo a mejorar la infraestructura de un espacio natural clave para el turismo y la conservación en Chubut. Asimismo, resalta la importancia de la articulación entre el sector privado, organizaciones especializadas y los equipos dedicados al cuidado del patrimonio natural provincial.

































