
Genneia, líder en generación de energías renovables en Argentina, anunció la colocación de Obligaciones Negociables (ONs) Verdes Locales Clase L por un total de 70 millones de dólares, más del doble del objetivo inicial de 30 millones. Los recursos obtenidos serán destinados a proyectos de almacenamiento energético con baterías (BESS) dentro de los programas AlmaGBA y AlmaSADI.
Estos bonos forman parte del panel de Bonos Sociales, Verdes y Sustentables (SVS) de ByMA, un segmento que promueve instrumentos financieros con impacto ambiental y social positivo. Para integrar este panel, Genneia debió contar con una evaluación independiente que certifica el cumplimiento de estándares de sustentabilidad, además de presentar informes periódicos sobre el uso de los fondos y los resultados alcanzados.
El panel SVS facilita a los inversores la identificación de activos que cumplen con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y favorece estrategias de inversión responsable. Para las empresas emisoras, como Genneia, representa una mayor visibilidad institucional, diversificación de la base de inversores hacia fondos especializados en finanzas sostenibles y fortalece su posicionamiento en la transición energética y la responsabilidad social.
Con esta emisión, Genneia consolida su rol como uno de los principales emisores de bonos verdes en el país, alcanzando un volumen acumulado de 1.350 millones de dólares en mercados locales e internacionales. La compañía concentra el 23% de la potencia renovable instalada en Argentina, con un 21% en energía eólica y un 28% en solar, datos correspondientes a septiembre de 2026.
Su estrategia de crecimiento se basa en la generación renovable, el almacenamiento con baterías (BESS) y la infraestructura de transmisión de alta tensión, donde participa a través de Transener. El desarrollo de sistemas de almacenamiento busca almacenar energía para suministrarla en momentos de mayor demanda, contribuyendo a mitigar las restricciones en la red eléctrica, reducir riesgos de cortes y mejorar la estabilidad y confiabilidad del sistema.
El plan AlmaSADI, formalizado a comienzos de julio por el Gobierno Nacional mediante la Resolución N° 155/2026 de la Secretaría de Energía, tiene como objetivo incorporar 700,5 MW de capacidad de almacenamiento en baterías, con una inversión estimada de 700 millones de dólares en su primera etapa. Esta iniciativa estratégica apunta a reforzar los nodos más críticos del sistema eléctrico, eliminar cuellos de botella y disminuir la probabilidad de cortes de luz en siete regiones del país.
La licitación culminó con la asignación de 700,5 MW distribuidos en 20 proyectos presentados por cinco empresas privadas. Este despliegue abarcará siete regiones, fortaleciendo el sistema eléctrico federal en áreas con alta demanda y estrés histórico de carga. La convocatoria del 27 de mayo recibió una respuesta masiva del sector privado, con 235 ofertas técnicas que sumaron 8.338 MW, superando en más de once veces el objetivo original de 700 MW fijado por la autoridad.

































