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Quintana Energy y TSB adquieren el 100% del área Señal Picada-Punta Barda a YPF

La operación incluye la concesión de transporte del petróleo y está sujeta a la aprobación de las provincias. Quintana refuerza su presencia en áreas convencionales tras la venta de activos de YPF en el marco del Plan Andes.

Quintana Energy junto a la Compañía TSB firmaron un acuerdo con YPF para adquirir el 100% de los derechos y obligaciones de la concesión de explotación hidrocarburífera del área Señal Picada-Punta Barda, situada entre las provincias de Río Negro y Neuquén. La transacción también contempla la concesión de transporte desde la planta de tratamiento PTC Catriel Oeste hasta la Unidad Automática de Medición “El Medanito”, aunque está condicionada a la autorización de ambas provincias.

La concesión de explotación es una licencia otorgada por los gobiernos provinciales que permite extraer hidrocarburos por un tiempo determinado, con compromisos de inversión y pago de regalías. En este caso, YPF cedió su permiso sin que medie licitación, transfiriendo también las obligaciones vinculadas a la concesión. La infraestructura de transporte es fundamental para trasladar el petróleo desde el yacimiento hasta el punto de medición y entrega.

El convenio fue rubricado por Quintana E&P Argentina, Quintana Energy Investments y Compañía TSB. Con esta operación, Quintana se posiciona como un actor destacado entre las petroleras medianas argentinas, al sumar áreas desprendidas de YPF en el marco del Plan Andes, mediante el que la petrolera estatal vendió activos convencionales en diversas cuencas del país.

El yacimiento comprende dos concesiones con antecedentes productivos similares. Señal Picada cuenta con 604 pozos registrados, de los cuales 220 están en producción activa, principalmente en la formación Quintuco, que representa el 93% de sus pozos. Por su parte, Punta Barda tiene 202 pozos registrados y 61 en extracción efectiva, con la formación Loma Montosa como origen del 94% de sus pozos. Es importante aclarar que un pozo registrado no siempre está en producción, ya que puede estar cerrado o en reparación, por lo que la cantidad de pozos en extracción efectiva es clave para dimensionar la capacidad real del área. Además, la producción es convencional, es decir, el petróleo fluye naturalmente por los poros de la roca sin necesidad de fracturamiento hidráulico, a diferencia de yacimientos no convencionales como Vaca Muerta.

Quintana Energy, liderada por Carlos Gilardone, ha expandido su presencia enfocándose en activos convencionales que YPF ha ido dejando en distintas cuencas. Su principal activo está en Santa Cruz, con el bloque Cañadón León-Meseta Espinosa, adquirido también dentro del Plan Andes, desde donde realizó sus primeras exportaciones a Estados Unidos. En Santa Cruz opera además el yacimiento Anticlinal Aguada Bandera, donde aplican técnicas avanzadas de recuperación secundaria y terciaria para maximizar la extracción de petróleo.

En la Cuenca Neuquina, Quintana destaca con el yacimiento Estación Fernández Oro (EFO), un área de gas y petróleo tight que aporta el 30% del gas provincial y tiene más de 1.000 pozos en producción. En Mendoza controla el Clúster Mendoza Sur, que incluye concesiones como El Portón y Cañadón Amarillo, donde además de la producción buscan convertir la formación El Troncoso en un almacenamiento subterráneo de gas.

La compañía también proyecta inversiones en Vaca Muerta, donde tiene derechos de exploración en la zona norte de la cuenca mendocina. Allí planifica una inversión inicial de US$ 44 millones para perforar pozos piloto horizontales, etapa previa para un desarrollo a mayor escala.

El trámite pendiente para concretar la compra es la aprobación de las provincias de Río Negro y Neuquén, titulares de los recursos y responsables de autorizar la transferencia de la concesión. Hasta que esto suceda, el área continuará bajo la administración de YPF.

Para Quintana Energy, esta adquisición representa la incorporación de un activo convencional con producción y capacidad de transporte en la Cuenca Neuquina, complementando su portafolio que ya incluye crudo de Santa Cruz, gas tight de Río Negro, concesiones en Mendoza y exploración en Vaca Muerta. Para YPF, esta venta forma parte de su estrategia de desprenderse de áreas maduras para focalizar recursos en yacimientos no convencionales.